Si quieres gestionar tu dinero como un profesional, no busques más allá del método de los tres cubos. Suena extraño, pero es una forma fácil de aprender sobre la gestión financiera, gastar sabiamente y ayudar a los demás, ¡y funciona a cualquier edad! Aunque la actividad a continuación está diseñada para niños, los adultos también pueden disfrutarla! ¡Vamos a sumergirnos!
Como dice el nombre, vamos a clasificar nuestro dinero en tres grupos:
- Guárdalo: Ahorrar es mantener nuestro dinero seguro para más adelante. Ahorras para alcanzar metas específicas o para estar preparado en caso de sorpresas.
- Gastarlo: esto significa utilizar nuestro dinero para comprar cosas que queremos, como un nuevo videojuego, entradas para conciertos o incluso un coche (eventualmente).
- Compártelo: también podemos usar nuestro dinero para ayudar a otros, dándolo a personas u organizaciones que hagan una diferencia positiva en el mundo. Por ejemplo, podemos donar dinero a un banco de alimentos para que este pueda proporcionar comidas a quienes las necesitan.
Ahora, para empezar:
- Encuentra tus recipientes perfectos: encuentra tres recipientes que puedan guardar tu dinero. Podría ser un frasco, una caja decorada o algo único que despierte tu imaginación, no tengas miedo de ser creativo. Asegúrese de etiquetar cada recipiente como "Ahorrar", "Gastar" y "Dar".
- Establezca sus metas: Piense en lo que quiere hacer con su dinero, luego haga un plan sobre cuánto le gustaría poner en cada recipiente. Esto podría verse así: "Quiero ahorrar la mitad de mi dinero cada mes", o tal vez, "Quiero reservar $20 para donar". Si necesitas ideas, pídeles a un adulto que te dé sugerencias.
- Divide tu dinero: A medida que ganes o recibas más dinero, divídelo entre tus tres contenedores. Recuerda llevar un registro de cuánto hay en cada contenedor, para que sepas tu progreso a lo largo del camino. Considera utilizar un diario o incluso escribir la cantidad en los frascos.
- Celebrar: Cuando hayas ahorrado lo suficiente para alcanzar un objetivo, ¡es hora de celebrar! Digamos que ahorraste $50 para un nuevo videojuego, y alcanzaste esa cantidad! Después de comprar el juego, date una palmadita en la espalda, alardea ante tus amigos y luego establece un nuevo objetivo y comienza el proceso de nuevo.
Con estos pasos, te convertirás en un maestro en la gestión de tu dinero. Al ahorrar, gastar sabiamente y retribuir, desarrollará valiosas habilidades financieras y marcará la diferencia en su comunidad. Entonces, ¡es hora de tomar sus contenedores, establecer sus metas y dejar que comience su viaje de dinero!