Generar crédito en la adolescencia puede ser un desafío, ya que la mayoría de las actividades para construir crédito requieren que tengas al menos 18 años. Afortunadamente, hay algunos pasos que puedes tomar ahora para establecer una sólida base de crédito sobre la que construir. Echemos un vistazo: 
Abre una cuenta bancaria
Empieza abriendo una cuenta de cheques o de ahorros a tu nombre (puede ser una cuenta propia o una cuenta conjunta). Si bien esto no contribuye directamente a tu puntaje crediticio, establece una relación con una institución financiera y demuestra comportamiento financiero responsable.
Conviértete en usuario autorizado
Pide a un padre o tutor que te añada como usuario autorizado en una de sus tarjetas de crédito. Como usuario autorizado, la actividad de la tarjeta de crédito se informará en tu historial crediticio, lo que podría ayudarte a establecer un crédito positivo si la cuenta se administra de manera responsable. Nota: No todas las cuentas permiten añadir a menores como usuarios autorizados.
Haz los pagos a tiempo
Ya sea que tengas una tarjeta de crédito o no, es crucial hacer todos tus pagos a tiempo. Esto incluye cualquier factura, como tu factura telefónica o tus suscripciones mensuales (piensa en Netflix, Spotify y Loot Crate). Al pagar constantemente tus facturas a tiempo, demuestras que te pueden confiar con la deuda, lo cual es un factor clave para construir un buen crédito.
No gastes más de lo que tienes
Este es un punto importante: Mantén un presupuesto y gasta dentro de tus posibilidades. Pedir prestado un poco está bien, pero evita acumular deudas excesivas y prioriza ahorrar dinero. Demostrar buenas habilidades de administración del dinero no solo te ayuda a pagar los gastos diarios, también contribuye positivamente a tu solvencia crediticia a largo plazo.
Ahorra para tus metas futuras
Empieza a ahorrar dinero para tus metas futuras, ya sea para una compra única más pequeña (como una actualización de teléfono) o algo más grande (como un fondo universitario). Reserva regularmente una parte de tus ingresos o asignación para aumentar tus ahorros. A medida que adquieres el hábito de reservar algunas ganancias para ahorros, ni siquiera lo extrañarás, aunque estará allí para acceder cuando lo necesites.
Construir crédito requiere tiempo y paciencia. Como adolescente, enfócate en establecer hábitos financieros responsables y tomar decisiones positivas. Una base sólida ahora significa aún más oportunidades para construir tu historial crediticio a medida que creces.