¿Qué relación tiene la educación financiera con la cocina? Bueno, ¡resulta que hay mucho! Con esta actividad, creada especialmente para niños de 8 a 12 años, ¡satisfaces tus papilas gustativas y al mismo tiempo perfeccionas tus habilidades financieras! Prepárate para desatar tu creatividad, tomar decisiones reflexivas y descubrir el poder de la gestión inteligente del dinero. 
¡Que empiece la planificación de las comidas!
Paso 1: Establecer un presupuesto
Decide cuánto dinero tienes para gastar en tu comida. Este será tu presupuesto para la actividad, así que asegúrate de hablarlo con tu adulto.
Paso 2: Escoge una comida
¿Qué tipo de platillo quieres planear? ¿Desayuno, comida, cena? ¿Quizás incluso desayuno para la cena? Una vez que se decida, elige el plato que quieres preparar. Espaguetis, tacos, panqueques, ¡tú eliges!
Paso 3: investigar los precios
Investiga los precios de los ingredientes que necesitas, ya sea en línea o visitando una tienda de abarrotes. Asegúrate de anotar los precios junto a cada ingrediente.
Paso 4: Calcular costo
Suma los precios de todos los ingredientes para saber cuánto costará tu platillo.
Paso 5: realiza ajustes
Si el costo total de tu comida es mayor que tu presupuesto, regresa a tu menú y ve si puedes hacer algún cambio para disminuir el costo. Quizás puedas sustituir algunos ingredientes o encontrar alternativas más asequibles.
Paso 6: Crear una lista de compras
Una vez que ajustes el menú para que se ajuste a tu presupuesto, haz una lista final de los ingredientes que necesitas comprar.
Paso 7: Ir de compras
Con tu lista en mano, ve al mercado con un adulto. Busca los ingredientes que necesitas y compara precios para asegurarte de que te mantengas dentro de tu presupuesto.
Paso 8: Prepara tu platillo
¡Es hora! Una vez que tengas todos tus ingredientes, sigue la receta y prepara tu deliciosa comida. ¡Disfruta la satisfacción de cocinar y crear algo delicioso!
Paso 9: Reflexiona y Aprende
Después de lavar los platos, tómate un momento para reflexionar sobre la actividad. ¿Te mantuviste dentro de tu presupuesto? ¿Cómo te sentiste al tomar decisiones sobre qué adquirir? ¿Cuál fue tu parte favorita?
Recuerda, esta actividad no solo se trata de planificar una comida, sino también de aprender habilidades financieras importantes. ¡Disfruta del proceso, diviértete y abraza el conocimiento que adquieres en el camino!